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La promoción indiana en la arquitectura escolar de Cantabria - El Marqués de Valdecilla y la promoción escolar

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Indice del artículo
La promoción indiana en la arquitectura escolar de Cantabria
El Marqués de Valdecilla y la promoción escolar
Panorama General en Cantabria
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El Marqués de Valdecilla y la promoción escolar

Ramón Pelayo de la Torriente nació en Medio Cudeyo y emigró a Cuba, donde también construyó las escuelas de Aguacate para los hijos de empleados y obreros del ingenio azucarero  que explotaba,   a su regreso se dedicó a numerosas obras filantrópicas entre las que se incluyen el sinfín de escuelas  que  se construyeron en diversas localidades de Cantabria, dotándolas de los adelantos pedagógicos que buscaba por toda Europa. Encontramos escuelas en Pontejos, Pedreña, Riaño, Valdecilla, Heras…

Estos edificios se construyeron en su mayoría en torno a 1920 y han corrido suerte desigual pues en unos casos siguen cumpliendo la función docente para las que se crearon, pero en otros o se han destinado a diferentes usos o se encuentran en ruinas  o  desaparecidos.

De todas las escuelas que se construyeron o se aportaron cantidades de dinero para su  dotación y construcción tan sólo señalaremos algunos edificios. Diversos autores y fuentes  han recogido información sobre la obra benéfico-docente del Marqués.[9]

Una de las primeras construcciones promovidas por Ramón Pelayo, es la escuela de Valdecilla, en Medio Cudeyo, de 1912, y aunque no se ha encontrado documentación sobre quien diseñó los planos, en opinión de Gil Aguirre podían ser de Alfredo de la Escalera, que en 1890 había presentado unos de similares características para Solares.[10] Responde al modelo de una planta, con segregación de sexos y con espacios comunes para comedor, patios, biblioteca, etc. Completa la donación con seis viviendas para maestros.

Escuelas de Riaño- Solórzano

Posteriormente se construyó en 1922 la escuela de Riaño, en Solórzano. Para este edificio dice Sojo y Lomba que el Marqués de Valdecilla destinó 160.000 pesetas.

El  edificio presenta una planta rectangular alargada, con una sola altura. La fachada está articulada por tres cuerpos, que sobresalen y se rematan con frontones triangulares. Una decoración moldurada remata los muros de tirolesa en la parte de cornisa. Las esquinas se resaltan con sillería. La cubierta es a dos aguas. Los ingresos se producen mediante escalinata en los extremos ya que tienen acceso diferenciado para niños y niñas. La zona central del edificio alberga los servicios generales.

Destacan en toda la fachada, las ventanas rectangulares de guillotina y rematadas en arco escarzano, que recuerdan elementos de la arquitectura industrial; sobre ellas, se ha utilizado como decoración una moldura y unos rollos.[11]

Delante del edificio hay una fuente, elemento indispensable en la vida cotidiana de una escuela. En el frontón del cuerpo central, que es el más destacado, hay una placa de agradecimiento al Marqués del pueblo de Riaño de fecha de 1922.

El texto dice:

EL VECINDARIO DE RIAÑO
MUY AGRADECIDO AL EXCMO. S.
MARQUÉS DE VALDECILLA
GENEROSO DONANTE
DE ESTE GRUPO ESCOLAR
AÑO DE 1922

 

En el municipio de Marina de Cudeyo tenemos varias obras como las escuelas de Pontejos, de Pedreña, de Orejo y de Elechas.

 

Escuela de Pontejos

En Pontejos  el Marqués patrocinó la escuela y la traída de aguas por un importe de 110.000 ptas.

El edificio  vuelve a utilizar el esquema constructivo empleado en muchas escuelas, especialmente el reseñado de Riaño: Módulo rectangular, flanqueado por dos transversales de menos tamaño a cada uno de los lados. La fachada queda resaltada en su parte central y rematada por un frontón triangular, efecto que mantiene rítmicamente en los remates de ambos cuerpos laterales. Las ventanas se destacan por estar enmarcadas con unas molduras en la parte superior que se apoyan sobre peanas y que vuelven a reproducir este aspecto en dos hojas de madera con la parte superior semicircular fija.

Como prueba una vez más de agradecimiento, los vecinos recuerdan la generosidad del Marqués, así lo expresa la placa de 1923.[12]

El cuerpo central se destina a la función docente  y los extremos a viviendas  de maestros con entradas, bajo porche, por las fachadas laterales.

Escuela de Pedreña

En Pedreña, las escuelas fueron fundadas en 1922. El edificio en esta propuesta es de planta longitudinal, los accesos laterales aparecen porticados y se marcan con un arco de medio punto.

Destacan los amplios ventanales, que facilitan abundante iluminación y cumplen con las instrucciones higienistas de la época. Están realizados con marcos de madera, de dos hojas y los cristales de cuadradillo.

Los muros son de piedra caliza hasta la zona superior de los vanos y  raseados hasta el alero, así como los enmarques de los vanos y  fachadas laterales.

Se puede decir que es una modesta aplicación del modelo que se ha utilizado en Riaño y Pontejos. El lenguaje empleado no tiene el repertorio expuesto en los casos citados, al igual que en la escuela de Setién.

En Orejo tenemos una propuesta similar, que se ha transformado en centro cultural del ayuntamiento.

En Elechas nos encontramos con un edificio en el que se ensamblan sendas alas   mediante un cuerpo rectangular y que se  destaca de las demás construcciones por el toque de color, rojo,  en esquineras y vanos. Se construyó casa de maestros, de dos alturas.

Escuela de Moncalián. Bárcena de Cicero

 

En Moncalián, ayuntamiento de Bárcena de Cicero,  tenemos un ejemplo de contribución a la construcción del Marqués de Valdecilla. El edificio, que se encuentra sobre una loma dominando la plaza del pueblo, es de pequeñas proporciones, de una planta y con porche al que se accede por arco de medio punto resaltado por pilastras. El cuerpo del aula aparece retranqueado y tiene tres amplios ventanales, con contraventanas de madera.

En la fachada se muestra mediante placa, el agradecimiento en este caso a la maestra que intervino y consiguió  que el Marqués contribuyera económicamente. La inscripción dice así:

EL  PUEBLO DE  MONCALIÁN DEDICA ESTE
HUMILDE RECUERDO A LA Sta. GLORIA SANZ
MAESTRA NACIONAL DEL MISMO POR HABER
OBTENIDO CON SUS GESTIONES DEL Sxmo.
Sr. MARQUÉS DE VALDECILLA LA CANTIDAD
DE 10.000 Ptas PARA LA CONSTRUCCIÓN DE ÉSTA
ESCUELA EN EL AÑO 1928.

Estos edificios escolares se construyeron como hemos constatado en las dos primeras décadas del siglo XX y seguían las pautas marcadas por la legislación e introducían las novedades que el Marqués de Valdecilla observaba en Europa.

La construcción de los primeros grupos escolares o escuelas graduadas en la España de principios de siglo debía responder a la idea recogida en “Notas sobre construcción escolar” que había elaborado el Museo Pedagógico Nacional en 1911 así “los edificios escolares debían de ser económicos, sencillos, modestos, sólidos y elegantes pero sin ostentaciones o adornos inútiles[13].

Antes había jugado un papel muy importante la Institución Libre de Enseñanza, con propuestas centradas no en el espacio aula sino en un concepto más amplio de campo escolar es decir una escuela con salas, bibliotecas, etc.; con espacios cerrados como los anteriormente señalados y espacios semicubiertos, como galerías y porches y espacios abiertos, como el patio de juegos, el jardín y el huerto. Así se proyectaron las escuelas por Jareño, en 1871 y por Repullés y Vargas en 1878, aunque acomodadas a la economía; el Museo Pedagógico aportó sus ideas a partir de 1882 y cuando se creó el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes (1900), Cortezo reglamentó el edificio escolar y se comenzó a utilizar el concepto de escuelas graduadas; en 1905 se aprueban las Instrucciones Técnico-Higiénicas que estuvieron vigentes durante 20 años. También se editaron planos de Escuela por el arquitecto del Ministerio  Luis Domingo de Rute, recogidas en una Circular de la Subsecretaría del Ministerio de Instrucción Pública, de 19 de Noviembre de 1908.

Más tarde  precisamente en 1920 se creó la Oficina Técnica de Construcciones Escolares, siendo su responsable el arquitecto Antonio Flórez, acompañado de otros arquitectos cercanos a la ideología de la Institución Libre de Enseñanza como Torres Balbás, B.Giner de los Ríos o Joaquín Muro.[14] En 1923 se aprobaron las Instrucciones Técnico-Sanitarias (R.O. 31 de Marzo de 1923) para construcciones escolares y en 1924  se creó una Junta para Fomento de Construcción de Escuelas Nacionales y se fijaron las condiciones higiénicas y pedagógicas, así como los modelos que debían seguir los edificios escolares[15]. Se mencionaba expresamente las características de emplazamiento, orientación, extensión, construcción, cubiertas, dependencias del edificio etc. adecuando las tipologías al espacio geográfico al que iban destinados. Vemos que muchos de estos aspectos guían la realización de las escuelas promocionadas por el Marqués de Valdecilla.

El legado de Ramón Pelayo para la enseñanza en nuestra región  ha sido importante y podemos constatar especialmente su presencia en los ayuntamientos cercanos al de su localidad de origen.