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Centro propio Museo Pedagógico de la Universidad de Salamanca. Eslabón de unión entre nuestra historia y los aprendizajes futuros

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Indice del artículo
Centro propio Museo Pedagógico de la Universidad de Salamanca. Eslabón de unión entre nuestra historia y los aprendizajes futuros
1. Presentación del CEMUPE
1.1. Objetivos
1.2. Programas de actuación en el centro
2. Conclusión
Notas y referencias bibliográficas
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Resumen

El presente artículo responde a una doble iniciativa. Por un lado, se presenta a la comunidad científica la transformación del Museo Pedagógico de la Universidad de Salamanca en un Centro Propio de la Universidad con la denominación de CEMUPE (Centro Propio Museo Pedagógico). Este hecho permite, a partir de ahora, contar con un respaldo institucional que otorga al Centro una personalidad jurídica propia para hacer frente a los objetivos y actuaciones previstas. Por otro lado, se exponen las líneas de trabajo, docencia,  investigación y difusión que enmarcan las finalidades de este Centro en relación con la historia educativa y el patrimonio escolar.

Con el resurgir de la corriente museística en los últimos años se empiezan a rescatar del olvido aspectos de la cultura escolar, de la vida en las aulas -siempre interesantes- que se habían relegado y borrado con el tiempo. La apuesta por los matices que comportan la historia menuda, que hasta hace poco habían merecido escasa atención por parte de los historiadores de la educación es hoy un hecho evidente. Los museos pedagógicos brindan la posibilidad, entre otras, de volver a visitar los espacios de nuestra escuela, el recordar lo olvidado, el reinterpretar con nuevas claves aquello que vivimos, sentimos o aprendimos. La mirada se dirige hacia elementos escolares y protagonistas de las aulas que nos cuentan lo que en ellas se llevaba a cabo. El mobiliario -pupitres, armarios, tarimas-, el utillaje -cabases, calentadores, braseros-, el material didáctico -pizarras y pizarrines, tinteros y plumas, reglas, ábacos, láminas de ciencias, mapas y esferas terrestres-, imágenes y fotografías de niños y aulas, libros y cuadernos, relatos y testimonios, nos hablan por sí mismos si somos capaces de detenemos tranquilamente a realizar un ejercicio de reflexión e interpretación.

La corriente del museísmo pedagógico es una línea de docencia e investigación al alza que va consolidándose en los espacios universitarios y de educación[1]. En los últimos tiempos la Historia de la Educación se ha liberado de la rigidez de una enseñanza centrada en las doctrinas pedagógicas, la legislación escolar o las instituciones, para intentar reconstruir de modo crítico el pasado escolar utilizando la microhistoria y la etnografía en sus investigaciones junto a la utilización como eje central del análisis histórico de las fuentes orales, los testimonios procedentes de la memoria de los protagonistas de la escuela. La memoria e historia de la escuela permiten retroceder hacia etapas anteriores para investigar, interpretar y recrear los modelos educativos de épocas anteriores. De esta forma, podremos mostrar al público en general y a la comunidad científica en particular una realidad educativa, de la que, en cierta forma, somos deudores.

Memoria, historia y patrimonio. He aquí tres de los pilares principales en los que se asienta el museísmo pedagógico. Como muy bien analiza Antonio Viñao en su artículo "Memoria, patrimonio y educación"[2], las relaciones e interacciones que existen entre ellas da lugar a la preservación del legado histórico educativo y a la transmisión intergeneracional del saber y del conocimiento.

La Universidad de Salamanca también protege el patrimonio de carácter histórico-educativo. Salamanca  remite a una tradición avalada por casi ocho siglos de existencia dedicada a la labor formativa e intelectual de generaciones ininterrumpidas de estudiantes. En este sentido mantiene un compromiso con la recuperación, preservación y difusión del patrimonio educativo y pretende ser un referente en los estudios de carácter histórico-educativo del legado que constituye este patrimonio. La creación del Centro Propio Museo Pedagógico refuerza esta responsabilidad que es asumida por la Universidad en el Consejo de Gobierno del 27 de julio de 2010.  La constitución de este Centro Propio parte de la necesidad de dotar de un respaldo institucional al Museo Pedagógico que venía funcionando y desarrollando actividades desde hacía varios años en la Escuela de Magisterio de Zamora.

En un breve recorrido hacia atrás, hacia su origen, podemos decir que es un proceso que se inicia de la mano del profesor que suscribe este artículo desde que empieza a impartir entre los alumnos la asignatura de Teorías e Instituciones Contemporáneas de Educación en la Escuela de Magisterio. Siente el deseo y la necesidad de crear un espacio pedagógico, quizá en un primer momento como recuerdo nostálgico, pero también para motivar a su alumnado en nuevas fórmulas de enseñanza que contribuyan a que conozcan los modelos educativos del pasado y a valorar el patrimonio educativo. Ilusiones que va intentando transmitir a los alumnos y a compañeros de trabajo, curso a curso, y que culmina felizmente con su primera creación. La imagen de trabajo proyectada desde este primer museo a nivel nacional e internacional fue el aval suficiente para que la Universidad salmantina acogiera la propuesta de transformación en este nuevo formato denominado Centro Propio, garantizando de esta manera unos espacios y un apoyo  a futuras propuestas de trabajo en la línea museística.