"Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías;
breve y eficaz por medio de ejemplos"
Séneca
Resumen
Recoge este trabajo el resultado de una experiencia formativa organizada por el Museo Pedagógico Andaluz y desarrollada el pasado mes de Octubre de 2010 en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla. Todo ello, con la finalidad de propiciar una reflexión teórico-práctica ligada a poner de manifiesto las nuevas posibilidades didácticas del patrimonio histórico-educativo que se pueden desplegar en el ámbito museístico-pedagógico, con el fin de facilitar su estudio, comprensión y valoración.
Introducción
El conocimiento del pasado, la recuperación de la memoria, y la puesta en valor, exposición y difusión de cuanto propició lo que hoy somos y tenemos, tal vez sea una de las más inspiradoras, clarificadoras y necesarias perspectivas desde la que afrontar socioculturalmente un firme compromiso con los retos, posibilidades y aspiraciones presentes y futuras de cualquier sociedad civil. Promover y desarrollar el estudio, la salvaguarda, exhibición y propagación de nuestro legado cultural e histórico-educativo (Ruíz, 2010), ha de constituir un reto emergente para los profesionales de la educación, el arte, la historia, la ciencia y la cultura. Hacer los Museos de Pedagogía, Enseñanza y Educación -tradicionalmente conocidos como museos pedagógicos-, más cercanos, comprensibles, participativos y amenos es un desafío importante al que debe hacer frente una nueva didáctica del patrimonio histórico-educativo (Álvarez, 2009a).
El patrimonio cultural e histórico-educativo, no sólo nos permite entender mejor el papel de la educación en el mundo a través del tiempo, sino que nos ayuda a apreciar con mayor intensidad la dimensión moral y ética de la propia vida humana. Ante la necesidad de propiciar procesos de enseñanza-aprendizaje ligados al estudio de la cultura patrimonial, de forma didáctica, comunicativa, atractiva, eficaz y democrática, entendemos que se ha de dar a conocer el patrimonio histórico-educativo a la sociedad, resultando preciso favorecer oportunidades para diseñar y desarrollar una serie de experiencias educativas ricas en contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales, capaces de fomentar la creatividad de las personas, mientras contribuyen a su desarrollo integral (Pastor, 2004).
La didáctica en el museo (Montenegro, 2005) tiene como fin principal el de proporcionar al visitante los medios para entender e interpretar una determinada obra o bien patrimonial; esto supone un ejercicio de información al visitante y al mismo tiempo hacerle partícipe del proceso descubridor, convirtiéndolo en un elemento activo. Los museos tradicionales han ido incorporando poco a poco nuevas iniciativas para hacer llegar al público su obra. Muchas veces se reduce esta actividad a la realización de fichas didácticas, trípticos y cuadernillos monográficos adecuados a distintos sectores (normalmente destinados a estudiantes y clasificados según su nivel de conocimientos), pero otros museos ya han incorporado talleres pedagógicos así como actividades complementarias como cursos y animación cultural en su quehacer habitual. A esta actividad y estudio le hace frente los Departamentos de Educación y Acción Cultural, un nuevo órgano del museo, que se ha venido a sumar a los de Gestión y Conservación, entre otros. El museo didáctico como referente educador en la sociedad (Montenegro, 2005), va dirigido a todas las edades y condiciones ligadas a las mismas. La problemática aparece cuando tenemos que enfrentarnos al gran público, es decir, a toda clase de públicos. Lo cierto es que el museo no selecciona a sus visitantes, así que debe intentar buscar una metodología común a todas las edades y condiciones; tarea ardua y sin una respuesta contundente en la gran mayoría de los casos.
Y, precisamente, a través del desarrollo de un seminario que hemos venido a titular: "Museos de Pedagogía, Educación y Enseñanza y posibilidades didácticas", hemos puesto empeño en afrontar un importante reto museístico-didáctico, ligado a interpretar y difundir el patrimonio cultural e histórico-educativo (Santacana y Serrat, 2005). Un Museo de Pedagogía, Educación y Enseñanza es un "pueblo" construido en el que residen los recuerdos y evocaciones de quienes aprendieron a leer y a contar recitando de memoria; es la "ciudad" proyectada de quienes dejaron educarse a través de rígidas disciplinas, castigos, regla y mano dura; es el "municipio" fundado en el que el hambre del maestro de escuela se da cita con la institucionalización del sistema educativo; es la "capital" de la cultura de la educación con mayúsculas; es la "villa" instituida de quienes con pluma y tinta negra sobre viejos pupitres, plasmaban en papel amarillo las historias de las mayores aspiraciones para la vida; es la "aldea" instaurada en la que la rebeldía escolar de hoy, se encuentra con la sumisión de la escuela del ayer; es el "país" posible en el que pernoctan emociones, sentimientos, circunstancias, objetos, lecciones, palabras y recuerdos que vienen a conformar el patrimonio histórico-educativo -material e inmaterial- de la humanidad; es la "mansión" erigida que nos permite respirar el aire más puro del tiempo educativo; es la "metrópoli" fundada en la que la máquina de escribir cede su puesto al ordenador portátil; es la "casa" añorada de una infancia que en el presente se hace mayor; es la "playa" perfecta para construir castillos de ilusiones, jugar al coro, a las canicas o con la peonza, y refrescar el espíritu de la niñez recitando un trabalenguas o cantando una nana; es un "templo" moral, político e ideológico en el que es posible aunar esfuerzos para cambiar la educación del presente, proyectando la del mañana; es sencillamente, la "catedral" del siglo XXI de la ciencia pedagógica, fortificada con la memoria testimonial del pasado histórico-educativo.
En un Museo de Pedagogía, Educación y Enseñanza, la buena didáctica es aquella que es capaz de propiciar que el pensamiento del otro no se interrumpa, permitiéndole sin notarlo, ir tomando buena una dirección interpretativa y sensibilizadora en torno al ajuar etnográfico de la escuela (Álvarez, 2009a). He aquí nuestra mayor pretensión y reivindicación en lo que respecta al desarrollo de nuevas ideas, proyectos y planteamientos didácticos que posibiliten desde las instituciones museístico-pedagógicas acercar el patrimonio histórico-educativo y la cultura material e inmaterial de la escuela a toda la sociedad.






